3.
Marina le rogó durante
meses a Guillermo para ir juntos a ver al médico de la familia por el tema de
los olvidos.
- Te dije que estoy tapado de
trabajo. No insistas con ese tema. Tengo la cabeza en cuestiones más importantes que cerrar una canilla.
- Pero, ¿y si fuera Alzheimer?
- ¡Vos estás loca! Imaginate que yo
consulto por eso. En dos días lo sabe todo el pueblo
y yo estoy en campaña. ¡Años me llevó
sacarme de encima el estigma del padre
loco y vos querés que ahora digan que lo heredé! ¡Fíjate que en el laburo no me olvido de nada, por favor Marina!
Era verdad. El trabajo lo mantenía activo y alerta. Campeaba dificultades tales como denuncias
penales por extorsión, algunos aprietes y siempre salía indemne. Tenía un grupo de trabajo que él mismo había
entrenado en estos años. Si alguna falla
se presentaba, todos eran capaces de cubrirla.
Siempre me quedaba la duda de si resolvían la situación por lealtad a su
jefe, por la creencia en los ideales del partido, por el bien de la provincia o
porque a todos les convenía que nada cambiara.
Tampoco a Guillermo le convenía.
Cuando se presentó como
candidato para su segundo mandato, habló con su mujer.
- Sabes que van a usar toda la
artillería contra mí. Tenemos que andar
con cuidado. Van a aparecer asuntos viejos. Los tipos del canal local están del otro lado
y ya me advirtieron que un
puntero que se nos dio vuelta andaba buscando pista y hacerse unos mangos en el programa del Gallego
Sanchez.
- ¿Pero qué cosas tan graves pueden
aparecer?
- No sé. Nosotros, a veces, para mover
un poco el avispero del partido, hablamos con algunas
personas y, lamentablemente algunos muchachos a veces se ponen demasiado persuasivos, medio pesados, ya
sabés.
-
¿Cómo “nosotros”? ¿quiénes son
“nosotros”? ¿y quiénes se ponen pesados y con quién?
- Pavadas. Cuestiones de la
interna. Nada grave. Vos tranquila. Lo
único que te pido es que no armes
viajes grandes y postergá un poco el cambio del auto. Una vez que se
gane la sección se termina. No pasa
nada. Caminemos con cuidado. ¿Estamos?
- Pero ¿en qué les va a afectar a las
chicas? Ellas salen, tienen amigos, ahora son más grandes, tienen su vida…
- Bastante disfrutan vos y ellas de
esta posición. No te pongas quisquillosa
ahora. Me
avisaron que tengo a la Agencia Impositiva encima. Si cae alguno por acá, llamá al contador que él se ocupa. No les entregues nada ni hables. Eso va para cualquiera
que aparezca. Y la empleada esa nueva
que tomaste, labura también en lo de
Román, ojo con lo que se habla. Que
estas minas por dos pesos repiten todo.
- ¿Ahora también tengo que cuidarme de las
chicas que me ayudan? Nieves es una chica
de trabajo y está con Belén en la escribanía, no intentes digitarme también eso.
- Si, claro. Como si andar en yunta con
Belén fuera garantía de algo.
- No te metas con Belén. Sería incapaz de hacer algo que nos lastimara
A pesar de lo poco que se quieren,
tratá de respetarla por lo menos. Voy a
hacer todo lo que decis. No involucres más a nadie y teneme al tanto
porque demasiado no entiendo.
...
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